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Las contradicciones inter-imperialistas en la actualidad

 

Las contradicciones entre las potencias imperialistas se observan de manera nítida en el conflicto sirio FOTO REFERENCIAL

Grandes sucesos sacuden el tablero internacional, en todos los rincones del mundo las potencias imperialistas de los dos bloques, se enfrentan de manera indirecta. En Europa occidental y oriental, en África, América Latina y Asia, las guerras de rapiña, los golpes de Estado y el terrorismo, forman parte de las contradicciones interimperialistas que tratan de desembocar en un nuevo reparto del mundo.

El bloque imperialista occidental, liderado por Estados Unidos y la Unión Europea y que cuenta con aliados como Israel, Arabia Saudita, Japón y Corea del Sur, puja por mantener el dominio en las zonas de influencia que manejan desde la Segunda Guerra Mundial; por otra parte, el bloque imperialista oriental, liderado por Rusia y China, busca ganar espacios y crear sus propias zonas, para lo cual se hace necesario arrebatar a los occidentales el dominio de importantes fuentes de recursos como África, Medio Oriente y América Latina.

La ebullición de todos los conflictos que hay en el mundo, forma parte de este tablero que podría causar una tercera guerra mundial de grandes magnitudes.

MEDIO ORIENTE

Las grandes reservas de petróleo de la región, la ha convertido en foco del actual conflicto entre los mencionados bloques imperialistas, que abarca zonas como Palestina, Yemen y Catar, pero que se observa de manera más nítida en Siria, donde Rusia y Estados Unidos se enfrentan casi de manera directa en el plano militar, los primeros usando como peones al gobierno de Bashar Al-Assad y los segundos a las diversas bandas mercenarias como el llamado Estado Islámico o el frente Al-Nusra.

ÁFRICA

La situación en África es igualmente caldeada, las revueltas en Egipto y Túnez hace algunos años o la despiadada devastación de Libia, son la punta del iceberg que trasciende a otras zonas como Nigeria y Níger, países en los que existen enormes reservas de hidrocarburos. Allí, el Boko Haram juega el mismo papel del ‘Estado Islámico’ en Siria.

ASIA

El continente asiático, el de mayor densidad demográfica, es otro de los focos de enfrentamientos entre los bloques imperialistas. En la zona, China ejerce un dominio compartido con Estados Unidos, pero su creciente potencial económico reclama exclusividad en la posesión de los recursos de los países vecinos, lo que ha generado roces y conflictos de baja y media intensidad.

Ejemplo de ello, son las disputas con Japón sobre algunos islotes del océano Pacífico, que ha llevado a Tokio a entramar una carrera armamentista que rompe el carácter pacifista de esa nación luego de su derrota y ocupación por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.

Otro tanto se puede decir de la eterna guerra de Corea. Conflicto que desde 1953 se ha mantenido en medio de una débil tregua (nunca se firmó un acuerdo de paz) que podría romperse en cualquier momento, debido a las continuas insinuaciones de las partes de una agresión mutua.

AMÉRICA LATINA

Las antiguas posesiones de ultramar de España, entre las que se encuentra nuestro país, fueron absorbidas por la dominación de la Doctrina Monroe a inicios del pasado siglo XX. Desde entonces, nuestras naciones, aunque formalmente ‘independientes’, pasaron a convertirse en colonias de nuevo tipo de Estados Unidos. Situación que parecía inexpugnable hasta hace algunos años.

A finales del siglo XX e inicios del XXI, las contradicciones entre los bloques imperialistas se mudaron hasta los principales protectorados de las grandes potencias. De esta manera, Rusia y China entraron en los mercados latinoamericanos, especialmente luego de la crisis financiera que sacudió el corazón de la principal economía mundial.

Los capitales chinos se han abierto paso en países como Venezuela, Cuba y Nicaragua sin que Estados Unidos pueda hacer nada al respecto, más allá de los intentos desesperados de colocar al frente de esas naciones a gobiernos títeres que conviertan a Washington en amo absoluto de sus recursos naturales.

Los procesos de apertura democrática como el Gobierno Bolivariano en Venezuela, que se han caracterizado por un fuerte sentimiento antinorteamericano, han contribuido a la expansión de Moscú y Pekín en el subcontinente.

EUROPA OCCIDENTAL Y ORIENTAL

En Europa occidental, compuesta en su mayoría por los territorios que conforman la Unión Europea, también se han presentado, aunque de manera más opaca, los conflictos entre los imperialistas y otros aún más internos como el Brexit o la histórica pugna entre Alemania con otras naciones como Francia y España, cuyas economías, golpeadas por la fortaleza germana, tratan de refugiarse en los capitales de las transnacionales chinas.

Debe destacarse la presencia militar en las fronteras. En este caso, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), mantiene una fuerte presencia militar en la frontera de Rusia con los países bálticos y el llamado ‘Escudo Antimisiles’ en Polonia. En respuesta, Moscú trasladó en el 2013 a Kalinigrado (antigua ciudad alemana de Köninsberg, ocupada en la Segunda Guerra Mundial), el sistema de misiles Iskander, que tiene cobertura de alcance para toda Europa Occidental.

Similares confrontaciones se han convertido en acciones armadas en Europa oriental, sobre todo en Ucrania, país en el que la UE alimentó a las fuerzas fascistas más radicales para que Kiev se desprendiera de la órbita de Moscú. Las acciones fueron respondidas de manera contundente por Moscú, enviando armas y tropas para apoyar a las provincias independentistas de Crimea, Donetsk y Lugansk.

Con este repaso a algunos de los principales focos de conflictos internacionales (hay muchos otros), nos podemos retrotraer a la situación política que existía en Europa antes de la Primea y Segunda guerras mundiales, no necesariamente se puede concluir que estamos a las puertas de una tercera guerra imperialista, pero tampoco se puede descartar. Algunos analistas aseguran que, si no ha comenzado un conflicto de gran envergadura entre las grandes potencias, se debe a la existencia de un inmenso arsenal nuclear que garantiza la común destrucción.

De lo que si podemos estar seguros, es que ninguno de los bloques imperialistas va a renunciar a sus intereses y la lucha por las reservas de materias primas continuará por distintas vías. La salida para las naciones subdesarrolladas es una revolución que rompa con el dominio imperialista de cualquiera de los bloques, aunque ello implique la paradoja de aliarse temporalmente a uno de ellos.

ALEJANDRO GIL RIVERO

@alejandrogil86

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