Washington, 12 de marzo de 2016.- El presidente estadounidense, Barack Obama, ha arremetido duramente contra los líderes de Francia y de Reino Unido por “involucrarse poco” en Libia tras el derrocamiento y asesinato de Muammar Gaddafi en 2011. Además, criticó a sus aliados, tanto de Oriente Medio como europeos, por haber involucrado a Washington en diversos conflictos regionales y arrastar a EEUU a guerras en las que no debía involucrarse

En una entrevista en la revista The Atlantic, Obama sostiene que tras la exitosa intervención militar que ayudó a la insurgencia en 2011, se dejó que Libia quedara fuera de control debido, ante todo, a la inacción por parte de los aliados europeos.

«Cuando pienso en lo que pasó, me pregunto qué es lo que salió mal y hay mucho que criticar porque tenía depositada más fe en los europeos, considerando su cercanía a Libia», afirmó Obama.

En unas declaraciones que, según medios occidentales, suponen un ataque sin precedentes contra el primer ministro británico, David Cameron, Obama lo acusó de permitir que Libia se convirtiera en un «shit show» (espectáculo de mierda, caos), siendo desgarrada por la violencia interna entre los grupos armados que controlan varias zonas del país.

Centrándose en la persona de Cameron respecto a Libia, Obama sugirió que el jefe de Gobierno británico se mostró «distraído por una serie de otras cosas».

Obama también cargó contra el expresidente francés Francois Sarkozy por fanfarronear acerca del papel de Francia en los bombardeos, aunque -según Obamal- fue EEUU «el que eliminó todas las defensas antiaéreas y, de hecho, construyó toda la infraestructura».

Esa fue su particular forma de salir al paso en uno de los puntos más discutidos de la política exterior del presidente estadounidense, dada la difícil situación que vive hoy el país del norte de África.

Buen inicio, mal final

«Formamos una coalición que nos costó 1.000 millones de dólares, lo que es muy barato si hablamos de operaciones militares. Evitamos bajas civiles a gran escala, prevenimos algo que habría sido una guerra civil sangrienta. Y, a pesar de todo, Libia sigue en desorden»

En cuando a la imposición de la zona de exclusión aérea que, efectivamente, se convirtió en un operativo aéreo de la OTAN contra el Gobierno libio, Obama dijo que el plan fue realizado tan bien como se podía esperar.

«Obtuvimos el mandato de la ONU, formamos una coalición que nos costó 1.000 millones de dólares, lo que es muy barato si hablamos de operaciones militares. Evitamos bajas civiles a gran escala, prevenimos algo que habría sido una guerra civil sangrienta. Y, a pesar de todo, Libia sigue en desorden», dijo.

Obama también se quejó por el hecho de que el primer ministro británico pusiera en riesgo la «relación específica» entre EEUU y Reino Unido por demorar el incremento de los gastos militares y cumplir con la meta del 2% del PIB determinada por la OTAN. «Los gorrones me irritan», comentó.

Finalmente, en un intento de quitar hierro al asunto, desde la Casa Blanca se remitió este jueves una nota en la que valora «profundamente» las aportaciones el primer ministro Cameron, a quien el presidente Obama considera «tan cercano como un compañero», exponen desde ABC.

Sergio Castaño Riaño, doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad de Valladolid, opina que  EEUU no quería intervenir en el conflicto de Libia tras el fracaso en Afganistán, y cargó la responsabilidad sobre los países europeos, que no lograron poner el orden el país.

/ORODRÍGUEZ