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El filósofo del Hip Hop

El filósofo del Hip Hop

 

BREVE RESEÑA POR @NUESTRACLASE

Agosto es para los Hip Hop Activistas del mundo un mes de remembranza. Por allá a inicio de los años 70 nació la cultura Hip Hop en los barrios oprimidos de Nueva York, negros, latinos, pobres, se juntaron en las calles para armar sus fiestas populares con tocadiscos, grafitis, break dance y liricas, privados de las discotecas por su color de piel. Así nace el Hip Hop, como un grito al racismo, la opresión, y se convierte en un movimiento cultural protestante.

En nuestro país el Hip Hop ha servido como herramienta de transformación social, en Nueva York se llegó a usar el Break Dance para curar las rencillas entre pandilleros y convertir las calles en espacios de paz, acá hemos fundado escuelas e impulsado proyectos para sacar a los más chamitos del ocio por medio de la cultura Hip Hop.

Nuestra Clase hoy publica un artículo de Gamboa (Perú) escritor del portal La Republica dedicado a KRS-One, uno de los activistas más viejos a nivel mundial y un poco sobre la vida del movimiento inteligente, cumpliéndose 44 años (11 de agosto del 73) de lo podemos considerar como la primera rumba de Hip Hop en la historia, puño arriba por el Hip Hop:

A propósito de los 44 años de esta cultura urbana, un repaso a la historia de KRS-One, el ‘Teacha’, el rapero y activista de los ‘guetos’ neoyorquinos que profesa la paz y el conocimiento en sus letras.

Una furgoneta con tornamesas (tocadiscos) y parlantes enormes. Los temas de moda que antes solo podían bailarse en discotecas retumban ahora en una esquina del Bronx. Es 1973 en Nueva York. Un puñado de negros y latinos, junto a otros marginados del mundo, encuentran diversión gratuita, una excusa para compartir y limar asperezas. Entre ellos se encuentra Lawrence Krisna Parker, de solo 8 años. Todavía está lejos de convertirse en KRS-One y por ahora observa a sus vecinos bailar con desenfreno al ritmo de los vinilos del DJ Kool Herc, futuro padre de una cultura a punto de germinar. Han pasado 44 años desde entonces y hoy el espigado KRS-One, con sus casi 2 metros de estatura, recorre el mundo difundiendo su música y el mensaje que heredó de hombres como Grandmaster Flash o el mítico Afrika Bambaataa. «A veces un desconocido me aborda y me pregunta si soy jugador de la NBA y hasta me pide un autógrafo. Generalmente les sigo el juego, pero es un estereotipo que deberíamos desterrar», suele contar en sus conversatorios y entrevistas. Y es que KRS-One, el ‘Teacha’, sigue siendo un desconocido para muchos, pese a ser una de las figuras más importantes de la historia del Hip Hop y uno de los raperos más prolíficos, con una carrera que sigue vigente después de tres décadas y con más de veinte discos.

CONCIENCIA COLECTIVA

Uno de los tópicos de KRS-One (acrónimo que en castellano significa: el conocimiento supremo reina sobre casi todos) es el de la esencia del Hip Hop como una conciencia colectiva: «Hip Hop significa movimiento consciente o inteligente. ‘Hip’ es saber y ‘Hop’ es acción. Sobre esas palabras que usamos para referirnos a nuestra cultura, está la conciencia colectiva, el ‘Hiphop’ que deberíamos escribir con una sola palabra». Las fiestas en el Bronx organizadas por Kool Herc a inicios de los 70 fueron el caldo de cultivo de esa conciencia. «En principio íbamos a bailar break, a escuchar al DJ y al maestro de ceremonia (MC o rapero), a ver los grafitis que pintaban en los trenes. Luego Afrika Bambaataa propuso a las pandillas solucionar sus problemas sin violencia, usando alguno de esos cuatro elementos. Así nació el Hip Hop», explica KRS-One en su libro The Gospel of Hip Hop (Evangelio del Hip Hop) publicado en el 2009.

HERMANDAD CALLEJERA

Las letras de sus canciones no son ajenas a esa filosofía de vida. Boogie Down Productions (BDP), el dúo que formó en 1987 junto a Scott La Rock, quien pasó de ser su tutor en el centro asistencial de su ‘gueto’ a convertirse en su DJ y productor, marcaría el inicio de su carrera musical. Scott La Rock fue como su hermano mayor. La misión de este trabajador social era sacar del gueto a ‘Kris’ y a otros jóvenes como él, que por entonces empezaban a interesarse en la lectura, la lucha política y la defensa de los derechos de los negros. Pero las cosas pasaron al revés. KRS-One no se alejó del gueto, fue Scott La Rock quien se acercó a él. Así empezaron a trabajar juntos y nació Criminal Minded (Mente Criminal), primer álbum de BDP que abordaba temas ásperos que ocurrían a diario en los barrios marginales de Nueva York: asesinatos, asaltos, violencia familiar, arrestos arbitrarios, abuso de poder, corrupción estadal, etc. Pero el éxito no era todo lo que la calle les deparaba. Ese mismo año (1987) Scott La Rock moriría en un tiroteo entre pandillas. Este suceso marcaría para siempre a KRS-One, quien siguió con BDP hasta 1993, cuando empezó su carrera como solista, pero sin olvidar nunca a su mentor. Ese año vería la luz su primer álbum, Return of the Boom Bap, con su canción más recordada, Sound of the Police, una crítica al abuso policial que sufrían los negros, latinos y migrantes ilegales en los Estados Unidos. Empezaba así la leyenda del ‘Teacha’, precursor del Hip Hop consciente. Desde ese disco hasta The World is Mind, publicado este 2017, han pasado casi 30 producciones, entre álbumes de estudio, singles, compilaciones y colaboraciones con otros artistas. Todos siempre con el mismo mensaje de hermandad. «El único lugar donde puedes ver realizado el discurso de Luther King, ‘Tengo un sueño’, ese que dice ‘algún día mis hijos crecerán en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter’, es en el Hip Hop», suele citar el gigante KRS-One. El único lugar donde puedes ver realizado el discurso de Luther King, ‘Tengo un sueño’, es en el Hip Hop”.

EDGAR GAMBOA

LA REPUBLICA (PERÚ)

 

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