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De guarida de mafias a epicentro de la clase obrera revolucionaria

FOTOS CORTESÍA

Imponente, olvidada y misteriosa, así se mantuvo la estructura de la Casa Sindical de la capital larense durante medio siglo. Sus espacios fueron usados por organizaciones políticas derechistas y por bandas criminales para cometer fechorías hasta el año 2009, cuando obreros revolucionarios larenses decidieron recuperar la edificación para ponerla al servicio del Poder Popular.

La Casa Sindical se construyó durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez en la década de 1950. Su objetivo era servir de centro de recreación de los trabajadores. Diversos sindicatos organizaban fiestas, actividades proselitistas y deportivas en sus espacios. Pero la naturaleza de esta estructura cambió radicalmente con la llegada de los gobiernos de Acción Democrática y Copei.

Con la llegada de los gobiernos de la IV República, explica uno de los voceros, las instalaciones fueron usadas principalmente para organizar acciones en contra de los propios trabajadores, los sindicatos que se apoderaron de la Casa Sindical, afiliados a la CTV, habrían sido patronales casi todos y simpatizantes de los gobiernos adecos o copeyanos.

Desde su recuperación, el Consejo Político Obrero, es el órgano encargado de administrar los espacios de la que ahora se llaman Casa del Proletariado Organizado. Desde un principio, los trabajadores revolucionarios denunciaron que: “como consecuencia de la llegada de la derecha, lo que antes era para beneficio de los trabajadores, pasó a ser beneficio de los dueños de las empresas privadas”.

UN ESPACIO EN RUINAS

Numerosos son los documentos fotográficos y audiovisuales en los que se demuestra que la antigua Casa Sindical era usada para prácticas criminales. Desde extorsiones, negocios ilegales, tráfico de drogas y almacén de carros robados, hasta centro organizador de sectas religiosas, fueron los descubrimientos de los trabajadores que recuperaron los espacios hace casi una década.

De los cuatro pisos del edificio principal, solamente el primero estaba operativo con algunas oficinas. El resto estaba en condiciones de abandono. Lo mismo se puede decir del auditorio, el salón principal y la cancha, además de otras estructuras internas.

CONSPIRACIONES

Algunos de los trabajadores que participaron en la recuperación de la Casa del Proletariado, relatan que, desde sus instalaciones en el año 2002, se planificaron las acciones conspiradoras contra el gobierno del ex presidente Chávez en el estado Lara, así como el saboteo económico y el paro patronal del 2003, los hechos violentos de febrero de 2004 y 2007.

Debe destacarse que uno de los directores de ese centro durante las mencionadas acciones desestabilizadoras, era el ex alcalde del municipio Iribarren, Alfredo Ramos, actualmente procesado por la justicia venezolana por organizar hechos similares de terrorismo durante los meses de violencia del pasado año 2017 mientras era alcalde del municipio capitalino.

LA RECUPERACIÓN

A finales de agosto del año 2009, centenares de trabajadores agrupados en diversos sindicatos de la Unión de Trabajadores al Socialismo (actual Federación Bolivariana de Trabajadores de la Ciudad, el Campo y la Pesca), emprendieron las acciones de recuperación de la estructura. Las bandas dirigidas por los mencionados políticos, respondieron con violencia y atacaron a los trabajadores con armas de fuego. Pero la clase obrera larense ya había desalojado el edificio de las organizaciones conspiradoras.

9 AÑOS DE ORGANIZACIÓN POPULAR

Desde aquella recuperación, la Casa del Proletariado Organizado (CPO), no solo se destaca por haber cambiado de nombre, sino por la forma cómo la ven las comunidades. Ya no se trata de aquel sitio lúgubre. En sus instalaciones, totalmente remodeladas, funcionan decenas de organizaciones sindicales bolivarianas, movimientos sociales, culturales, deportivos y recreativos.

Un día común en la CPO, comienza desde muy temprano con las ventas de gas a la comunidad, con reuniones en las que se tratan las diversas problemáticas de los trabajadores en las empresas y actividades programas en el salón principal, que fue rebautizado con el nombre del revolucionario alemán Federico Engels.

En horas de la tarde, se realizan actividades deportivas de diversas categorías, desde béisbol, hasta taekwondo y bailoterapias. La cultura se practica diariamente, en el piso 4, funciona el sistema de orquestas infantiles y en el piso 2, la biblioteca Carlos Marx, donde se realizan importantes investigaciones de historia, economía, entre otras áreas.

Ahora se organizan marchas revolucionarias, jornadas de murales, talleres de agricultura urbana con las comunidades y un sinfín de acciones políticas tendientes a la organización popular.

 ALEJANDRO GIL RIVERO I CIUDAD BQTO

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