sábado , agosto 13 2022
Noticias Destacadas
Inicio / De Interés / UN DÍA SIN SONREÍR ES UN DÍA PERDIDO/ «Si todos fuésemos payasos, este mundo sería distinto»
UN DÍA SIN SONREÍR ES UN DÍA PERDIDO/ «Si todos fuésemos payasos, este mundo sería distinto»

UN DÍA SIN SONREÍR ES UN DÍA PERDIDO/ «Si todos fuésemos payasos, este mundo sería distinto»

Junior Peña, mejor conocido como el payaso Pipo Junior, lleva sonrisas sin limitaciones ni precedentes. Su inicio como cualquier otro, no fue fácil, sin embargo lo único imposible es aquello que calificas en tu mente. 


El inicio de Pipo fue bastante duro, “aquí en Barquisimeto aprendí todo lo perteneciente a la recreación y animaciones de eventos, ya luego me voy a Bogotá e inicié un Halloween, hace casi cuatro años. Cuando llegué allí, no trabajé nada de recreación, sin embargo me conseguí un amigo payaso, y él me preguntó si yo sabía animar y estaba preparado para recrear eventos, ¡yo le dije que sí!… luego me dijo que había la posibilidad de ser payaso y que se ganaba más dinero… mi respuesta fue: vamos a darle”.

En cuanto al apoyo recibido, Pipo Junior relató que un amigo, cuyo seudónimo es pasayo saltarín, le enseñó a maquillarse “me regaló el vestuario, zapatos, y todo lo concerniente para llenar la vacante de ese payaso que estaban buscando, ya con eso, pude comenzar”.


En vista de la decadencia que tenía en Colombia, comenzó a trabajar en los autobuses, “hacia chistes, juegos y recogía dinero…al principio fue fuerte para mí puesto que no sabía nada de ser pasayo, y tenía que hacerlo para mantener a mi familia que estaba conmigo. Luego me fui a parques, y era un payaso callejero”.


Después de esto, lo contratan en una agencia de eventos donde trabajaba regularmente, y por allí se fue formando el payaso Pipo Junior; “le fui dando identidad en el mundo del espectáculo y entretenimiento, y es que ser pasayo es cosa seria”.


Junior narró que para ese momento (hace casi cuatro años) en Bogotá realizaron un taller, el cual dictó el pasayo Pachonchito de Guatemala, «nos enseñó a maquillarnos, trucos de magia, también cómo llegarle a la gente y todas las cosas alusivas a ser pasayo. Yo no tenía el dinero para comprar las cosas que se requerían para comenzar a serlo, sin embargo la bendición de Dios fluyó. Días antes que pachonchito se fuera a Estados Unidos me contactó y me dijo: Pipo necesito que vengas al hotel donde estoy hospedado… yo con toda la alegría fui con la expectativa que seguramente me enseñaría técnicas de magia, entre otros…cuando llego al lugar, me sorprendí y es que me dio una bolsa con todas las cosas que yo necesitaba para comenzar a trabajar… me dijo que Dios había puesto en su corazón dármelas y que yo viera como las iba a utilizar”. 

Al regresar a Venezuela, Pipo Junior habría prometido a Dios que regalaría cinco shows gratuitos: dos en escuelas, dos en iglesias y uno en una comunidad, “lo hicimos gracias a Dios y desde ahí el payaso Pipo comenzó a darse a conocer aquí en Barquisimeto”. 


A los niños que para ese momento les tenían miedo a los payasos también les gustó, y según su experiencia fue satisfactoria la respuesta aquí en Venezuela para el payaso Junior.


Luego de dos años y medio de trayectoria con el pasayo, nace el programa radial Alegría Kids, el cual era un proyecto donde colocaban música infantil, hacían juegos, impartían enseñanzas a todos los niños como: sumar, restar, multiplicar, dividir, narrar historias, entre otros. “Esto no se había visto aquí en la zona norte de Barquisimeto, algo totalmente nuevo y renovador. Alegría Kids luego lo vuelvo mi empresa, con un personal capacitado”. 


Asimismo Pipo aseveró que duró un año en el programa radial, “fue la mejor experiencia de mi vida para llevarle los buenos valores a los niños, algo que siempre hago en mis shows”. 


Entre los entretenimientos está, cocinando con Pipo Junior, donde se viste de chef y se pone a cocinar con los niños, «compartimos, jugamos, nos reímos, además ven como se transforma el pasayo como Junior y viceversa”. 


Según Junior una de las características principales ha sido la gracia de Dios, “no es difícil hacer reír cuando la persona esta predispuesta a reírse, pero cuando la persona está dispuesta a no reírse, es allí donde esta lo difícil puesto que se determina a que todo le dé igual, sin embargo, hasta ahora no me he ido de ningún show sin que la persona se ría. Trato de ser lo más pasayo posible”. 

Para Pipo es importante drenar lo que sentimos a través de la risa, “un día sin sonreír es un día perdido”, cuando amas tu trabajo ya deja de ser trabajo”. 


¡Si todos fuésemos payasos, este mundo sería totalmente distinto!, finalizó Pipo Junior.

Daniela Pérez Rosendo

Acerca de Daniela Coromoto Pérez Rosendo

egresada de la Universidad Fermin Toro en el año 2017, obteniendo el título como Licda. en Comunicación Social. Actualmente periodista del Sistema Integrado de Medios Lara, con experiencia en redacción, redes sociales y relaciones públicas. Para mí el periodismo es pasión, entrega y dedicación, además adquirir conocimiento, ayudar y aportar es una base fundamental para continuar esta carrera; ser portavoces de aquellos que se quieren expresar y desahogar.

Deja un Comentario

Tu dirección de email no será publicada. Required fields are marked *

*

A %d blogueros les gusta esto: